
Autora: Katerine Ovelar
Entrevistador: Buenos días, lluvia. ¿Puedo hacerte algunas preguntas?
Lluvia: Claro, tengo mucho tiempo para conversar.
Entrevistador: Hoy quiero conocerte, al fin. ¿De dónde viene la lluvia?
Lluvia: Claro, la lluvia viene dentro de mí. Es como un vaso que, al llenarse, comienza a derramarse, y así es la lluvia.
Entrevistador: ¿A qué lugar te gusta ir para llover?
Lluvia: A mí me gusta ir a los parques, pero más me gusta el monte.
Entrevistador: ¿Por qué te gusta el monte?
Lluvia: Una vez me fui al monte de Colombia, en donde hay una gran diversidad de plantas y animales.
Entrevistador: ¿Qué piensas de esas personas a las que no les gusta la lluvia?
Lluvia: Pienso que deben ser más conscientes y entender que soy parte de la naturaleza y es algo natural que llueva.
Entrevistador: Muy buena respuesta, lluvia. ¿Y qué piensas del sol?
Lluvia: El sol es mi mejor amigo, aunque se fue de vacaciones y por eso hoy me toca a mí.
Entrevistador: ¿Y qué piensas de la luna?
Lluvia: La luna es una de las amigas de mi mamá. Es una señora medio enojona porque ella cuida las estrellas. Ellas son muy, pero muy desobedientes.
Entrevistador: Te voy a hacer una pregunta, a ver si la sabes.
Lluvia: Dale, dale, dímelo.
Entrevistador: ¿El sol es una estrella?
Lluvia: No puede ser que no lo sepas.
Entrevistador: Si lo sabes, dímelo.
Lluvia: Otra vez te digo que no puede ser que tú no lo sepas, porque, si te soy sincero, yo tampoco lo sé.
Entrevistador: Fue todo un placer conocerte, lluvia.
Lluvia: No, a ti, entrevistador. ¿Cómo te llamo?
Entrevistador: Juana. Dime Juana.
Lluvia: Bueno, Juana, cuando veas que llueva, recuerda este día. Hasta pronto.
Entrevistador: Chau.
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