Autor: Yanina Mabel Gomez Bernal

  • Historias que nos unen

    Este libro es el resultado de una experiencia de aprendizaje desarrollada por los estudiantes de 6.º grado, sección «B» en el área de Comunicación. Nació con un propósito que va más allá de aprender a escribir: aprender a convivir, trabajar juntos y valorar nuestras diferencias.

    A través de la escritura colaborativa, los estudiantes trabajaron en duplas y equipos interculturales, compartiendo ideas, creando personajes, imaginando historias y construyendo juntos cada relato. El proceso permitió poner en práctica la comunicación, la creatividad, la cooperación y el respeto por las ideas de los demás.

    Cada historia que encontrarán en este libro representa una parte de ese proceso y refleja el esfuerzo de sus autores por aprender a escucharse, reconocer sus diferencias y descubrir todo aquello que pueden construir cuando trabajan juntos.

  • Acróstico

    Usaste tu risa para alumbrar el día,

    Sacaste el silencio como guía.

    Abrazar no te gusta,

    No, pero sí sonreír,

    Adramatizar y reír.

  • «Palabras Atrapadas»

    Para esta actividad de redacción libre, los estudiantes enfrentaron un divertido reto de agilidad mental e imaginación.

    Mientras redactaban sus historias sin un tema fijo, la profesora iba anunciando palabras al azar que debían incorporar sí o sí dentro de su relato en ese preciso instante.

    Aceptaron el desafío e integraron de forma muy creativa estas 5 palabras clave:

    • ⛱️ Sombrilla
    • 🐝 Abeja
    • 🌿 Orégano
    • 🪶 Pluma
    • 🏖️ Arena

    ¡Les invitamos a leer las increíbles e ingeniosas historias que nacieron de este ejercicio!

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    Autor: Gerhard Martens

    Yo tengo una sombrilla feliz. Un día vino una abeja buscando orégano y después se fue a la rueda grande; ahí adentro encontró una pluma y se puso a dormir. A la mañana, cuando despertó, comió orégano mientras la profe estaba abajo de la sombrilla.

    Autora: Elena Martens

    Un día lindo, Lea estaba en el parque, pero empezó a llover y sacó su sombrilla para no mojarse por completo. De repente, una abeja vino y la picó en la mano. Ella gritó muy fuerte, pero caminó más y más hasta que llegó al bosque, porque quería buscar orégano para su sopa de fideos. Por fin encontró el orégano, pero quiso caminar un poco más y encontró un parque lleno de ruedas que estaba abandonado.

    Cuando estaba descansando en el parque, vio en la arena a un pajarito casi muerto. Ella lo recogió y lo guardó en su mochila para llevarlo a su casa. Ahí preparó su sopa de fideos y cuidó al pajarito. Al final, el pajarito pudo volar otra vez, y así terminó la historia de Lea.

    Autora: Nely Lowen

    Había una vez en la escuela una clase que era llamada «Clase 5». Allí, cada último jueves del mes, se jugaba un juego llamado «El juego de la pirámide». Un día llegó una nueva alumna; al entrar, puso su sombrilla en una caja y se presentó. Justo al día siguiente era el último jueves del mes. Todos se reunieron en el salón, tomaron sus teléfonos y votaron. Como se esperaba, la nueva quedó en la «Clase F», por lo cual las de mayor rango tenían el derecho de molestarla: la empujaron por las escaleras, hicieron que la picaran abejas, le hicieron comer orégano y le metieron plumas en la boca.

    Al día siguiente la enterraron completamente en arena. Sin embargo, después de meses de injusticias, por fin logró derrumbar ese juego y castigar a todos los involucrados. Así fue como se quedó en la escuela y hizo justicia para todos los que habían sido acosados. Fin.

    Autora: Susana Bartsch

    Un lunes, como siempre, los alumnos del 6.º «B» llegaron a clases. Pero estaba lloviendo muy fuerte, así que tenían que traer sombrillas.

    En el segundo receso, el sol salió de las nubes y parecía que las flores sonreían; además, las abejas salían para trabajar otra vez.

    En las últimas dos horas cocinaron fideos junto con la profe, pero le pusieron demasiado orégano, así que no quedó tan rico.

    Después de la clase, los alumnos se fueron en bici a sus casas y las ruedas se llenaron de barro.

    Al llegar a casa, Tini, una de las alumnas, fue a llevarle comida a sus gallinas y ahí encontró una pluma grande y muy linda.

    Luego, Tini se encontró con su mejor amiga en el parque y jugaron en la arena. Así terminó otro día de Tini.

  • Autobiografía G.M

    Me llamo G. M. R., nací en el 2014 y tengo 11 años; el 20 de noviembre cumpliré 12.

    Hasta el 2014 vivíamos en Nueva Durango. Luego, cuando tenía 2 o 3 años, nos mudamos de casa y nos fuimos a Friesland. Ahí cumplí 4 años y nos trasladamos a Madelón, donde empecé a ir a la escuela. Posteriormente me mudé con mi familia a Weidenfeld; ahí mis padres querían inscribirme en la escuela, pero no se podía porque no alcanzaba para comprar los materiales debido a los gastos de la reciente mudanza.

    Cuando cumplí 9 años nos mudamos a la ciudad de Loma Plata y entré a CENEDIN, donde comencé el segundo grado. Más adelante volvimos a mudarnos de casa. Ahora ya estoy en el sexto grado; me gusta estar en la escuela y, aunque a veces se presentan dificultades, quiero superar cualquier problema.

    Me encanta la comida: siempre tengo ganas de comer mbeju, torta de helado, rollo de maní, chipa, galleta de queso y muchas otras cosas más que no podría terminar de enumerar.

    Cuando sea grande quiero ser mecánico, futbolista, panadero y también me gustaría tener muchas casas fuera de Loma Plata para alquilar. Además, me encantaría trabajar con tractores, camiones o aviones; cualquiera de esas metas me gustaría alcanzar.

  • Autobiografía B.R.

    Querido lector: hoy te contaré sobre mí. Yo nací en un pueblo llamado Arroyito, soy paraguaya y me llamo B. R. Mi fecha de nacimiento es el 5 de mayo de 2014, y mis padres son CH. R. y S. E. F. Cuando era pequeña, veía cómo muchas mujeres bailaban y decía que, cuando fuera grande, quería ser como ellas.

    Cuando tenía 6 años, mis padres me inscribieron en la escuela CENEDIN. Allí conocí nuevas personas y grandes amigas. Al pasar al primer grado era muy buena alumna y amable con todos; siempre sacaba buenas calificaciones y tenía una profesora muy cariñosa llamada Bianca.

    En tercer grado se cumplió mi sueño de ser bailarina cuando mi madre me inscribió en clases de danza paraguaya. Pero eso afectó mis notas en la escuela. Por eso, en el 2024 ya no volví a las clases de danza y me enfoqué en mis estudios; gracias a eso, fui de vuelta la más destacada del salón.

    Este año ya es el 2026 y estoy en el sexto grado, mi último año en el turno mañana. Algo triste de este año es que mi mejor amiga se cambió de colegio; me sentí muy mal porque la amiga que conozco hace tiempo se mudó a otra escuela. Sin embargo, una nueva compañera entró en su lugar: ella se llama V. y me ayuda a superar mi tristeza.

    Mi sueño aún es ser bailarina de danza paraguaya. Ahora practico para fiestas especiales en mi iglesia, San Francisco de Asís, como en la festividad de San Juan.

    Gracias por leer mi historia. Te deseo un lindo día, querido lector.

  • Mi autobiografía – V. R.

    Mi autobiografía – V. R.

    Soy V. A. R. C. y nací en la ciudad de San Lorenzo, en el Hospital de Clínicas, el 7 de febrero de 2015. Mi hogar está formado por mi mamá L. R. R., mi hermana D., mi tía P. con sus dos hijas, P. y S., y también mi primo R.

    Cuando sea grande deseo ser peluquera; mi mamá me apoya mucho y me seguirá apoyando. Mi papá C. A. me envía dinero cada mes para pagar mis estudios.

    En realidad, nuestra casa está en Capiatá, donde vive el resto de mi familia, pero por temas de trabajo tuvimos que venir a Loma Plata. Antes de venir a esta ciudad, yo me quedaba con mi tía L. y con mi tío D., su esposo. Ellos nos cuidaban a mí y a mi hermana mientras mi mamá trabajaba.

    Mi abuela V. C. me decía que no me rinda, porque Dios me ayudaría a ser una nieta inteligente. Pero, lamentablemente, falleció el día de mi cumpleaños, el 7 de febrero de 2024. Mi abuelo G. R. es muy especial para mí; aunque no pueda verlo todos los días, sé que él siempre me extraña tanto como yo a él. Trabaja en una estancia lejos de Loma Plata, así que lo he podido visitar muy poco, cada uno o dos años. Tengo otro abuelo, de nombre A. B.; él no es mi abuelo de sangre, pero para mí sí lo es porque lo conozco desde que nací. Él es el abuelo más cariñoso, lo quiero mucho y también forma parte de mi familia.

    Nunca conocí a mi bisabuela, de nombre C., a quien por cariño le decimos «abuela C.». Aunque no la conocí, la quiero mucho. Tampoco conocí a mi bisabuelo J., pero de igual manera lo quiero bastante. Él también es parte de mi historia. Mi familia es lo más importante para mí.

  • La escuela

    Autora: Victoria Retamozo

    Me levanto por la mañana a ver

    si ya amaneció,

    salgo y me enojo

    porque ni la luna bajó.

    Me levanto otra vez, me preparo,

    voy para la escuela brincando y brincando.

    Los pajaritos me dicen que ya va

    a ser hora,

    yo apurándome para llegar a tiempo.

  • Un niño futbolista paraguayo

    A. A. C. G. nació el 2 de julio de 2014 en la ciudad de Loma Plata, en el seno del hogar formado por el señor A. C. L. y la señora F. G.

    Desde pequeño le gustaban el fútbol y la música, al mismo tiempo que asistía a la escuela. A los 8 años comenzó a practicar fútbol en la escuela deportiva «Tekove», y a los 10 años se inició en la música aprendiendo a tocar la batería.

    Gracias a la escuela de fútbol pudo participar en torneos en diferentes lugares; aunque enfrentó muchas dificultades, logró salir adelante.

    En cada paso que ha dado siempre ha estado acompañado por sus padres. Entre los lugares donde ha participado se encuentran: Neuland, Filadelfia, Yalve Sanga, Boquerón, Asunción y Campo Aceval.

  • Un futbolista Paraguayo

    C. G., un gran atajador de pelotas que llevó su fama mundial al Paraguay, nació el 14 de abril de 1999 en Loma Plata, Boquerón, Paraguay. Él se formó con don J. y el profesor M. F. Desde muy pequeño quiso ser guardameta profesional y dio sus primeros pasos en el fútbol. El profesor M. le ayudó a probar bajo los tres palos y lo acompañó mientras realizaba todos sus estudios.

    Después se hizo famoso en los clubes más grandes de Paraguay, como Cerro Porteño, Olimpia, entre otros. En 2014 salió por primera vez de Paraguay para jugar en clubes de Argentina, Uruguay, Brasil y Chile.

    Esas oportunidades le dieron la posibilidad de irse a Europa y Asia. Se hizo famoso en todo el mundo, tiempo después volvió a Paraguay y luego se fue a vivir a Chile, donde le agarró una enfermedad muy crítica. Le venció a esa enfermedad y siguió jugando al fútbol hasta el 2026.

  • Una amiga

    Autora: Lisa Hiebert